Monday, April 09, 2007

I get sunshine in my mind


Existen lugares que forman parte del colectivo, que respiran aún y producen desarraigo, son lugares de una época emocional más fuerte. No es necesario formar parte de su historia para imaginar como fueron, solo verlos agotarse produce algun tipo de sensación.




Esta es la piscina de la universidad laboral de Gijón. Este edificio fue construido en epoca franquista, es una especie de fortaleza, tiene una capilla propia, viviendas, pasadizos subterraneos que dicen que conducen a la playa..., se abrió alguno para hacer la pelicula de Mortadelo y Filemon de los Fesser.
Parte fue residencia de las monjas Clarisas, nadie que yo conozca, aún habiendo estado en los pasadizos tapiados sabe como es el convento por dentro, aunque se ven unos árboles y unas palmeras preciosas desde detrás del muro de 5 metros.

El CEI (Centro de Estudios Integrados) o la UNI (abreviatura de Universidad Laboral) fue durante mucho tiempo el instituto más grande de España, un escenario ideal para el imaginario adolescente. Tenía chavales interinos, con sus logias, fases de iniciación, acoso, moving, sectas, ropa de marca... Un mosaico negro en el suelo con forma de punto negro que significaba algo, una escalera que daba a un muro tapiado donde hubo algo, los arcos donde iban los fumetas, la parte arbolada donde iban las parejas...

Parte de sus instalaciones deportivas eran y son utilizadas por la gente de la ciudad. En la piscina aprendieron mis hermanos a nadar, hace 20 años no había muchas piscinas públicas al aire libre. Yo no recuerdo a ver estado de pequeña, pero puede ser. Hay muchas historias sobre la Universidad Laboral, tantas como estudiantes ha tenido, es lo que digamos un lugar emblemático.

Hay partes de la estructura que no llegaron a terminarse, era demasiada obra, un proyecto muy ambicioso, y otras que necesitaban una conservación que seguramente albergando a más de 2000 adolescentes, gran parte interina, era basicamente imposible. Primero se marcharon las Clarisas, luego fueron cerrando, aunque queda alguna instalacion de Formacion Profesional, la capilla en donde la gente le gusta casarse con dos años de reserva, cuatro pilares de marmol sobre el ara, y bancos de ebano traido de las colonias de africa, un teatro con asientos de piel de camello descuartizado que algun trozo cayo para una cartera, simbolos franquistas del aguila que le da ese aspecto macabro...

(La caida del solar es de unos 20 mtrs, los grafitis espectrales tiene unos 5 metros de altura, para hacerlos tuvieron que colgarse desde arriba. )


El sabado pasado cuando hice las fotos, había una gran cola para entrar, hacen visitas guiadas por dentro, para ver las instalaciones. Ya las hacían antes, los estudiantes se ofrecían como guías y cobraban la voluntad, ahora esta más remodelado como fenomeno turístico y dentro de poco hostelero. En la residencia de las monjas clarisas se ha instalado la radio television del Principado de Asturias, pero aún así no esta ni el 10% de la superficie aprovechada. Lo cual choca con la zona donde se han construido edificios tecnologicos muy apañaos, son cosas que no se entiende muy bien de los planteamientos urbanisticos. La torre del reloj con sus cuatro relojes nunca estuvo en hora.

Como decía, había una gran cola, y no pudimos entrar porque llevabamos al chucho y al chuchin yo no lo dejo en el coche, no es de coche ni ventanilla bajada. Asi que entramos a lo que se parece el jardín secreto, de lo abandonado que esta, los jardines donde hacían el recreo y pasaban las horas de pirar clase. Las pistas de baloncesto, 3 o 4, llenas de hierba, un par de vagabundos que llevan años yendo a sentarse en los escaños de la pista a pasar las tardes de sol como si eso estuviera como hace 20 años, la piscina que lleva vacía otro tanto, la fuente gigante que nunca se puso en marcha, el solar gigante en el que al final no construyeron nada, la casa esa que no se sabe para que servía... Cuidado cuidado está el campo de rugby, de hockey y de beisbol, unicos en su especie...



En fin, no hay palabras para la Universidad Laboral, hay historias, pero no hay palabras.

Labels: